
Coleccción ANAQUEL DE POESÍA, Nº
18
Prólogo de Enrique Gracia Trinidad
124 páginas I.S.B.N: 978-84-940311-9-9 12€
El lector de Plantas de interior,
de alguna manera se va a encontrar consigo mismo, porque las emociones
que en este libro plasma Ana Montojo son universales. Como
dice Enrique Gracia Trinidad en el prólogo, con un lenguaje
absolutamente diáfano y cotidiano va dando testimonio de
la vida, la suya y la nuestra. Y lo hace con una impudicia sobrecogedora,
sin disfraces ni máscaras deja al descubierto la parte
más vulnerable del ser humano, expone sin reservas la fragilidad
que muchos con frecuencia tratamos de esconder y enseña
los resquicios por los que a veces se nos cuela la tristeza.
Pero como ella dice en el poema titulado «El pañuelo»,
¿pero es que acaso existe
mayor prueba de amor que quedarse desnudo
ante alguien cubierto de ropajes?
Ana Montojo cree que la única forma válida de relacionarnos
con nuestros semejantes, la única forma válida de
amar y de caminar por el mundo, es presentándonos sin protección
y sin coraza. Pero también es para ella la única
forma de escribir y así, en este libro, nos muestra sin
ambages sus miedos, sus decepciones, sus incertidumbres, en suma,
sus debilidades, y nos pone delante un espejo donde también
se reflejan las nuestras. Sin embargo, en ocasiones, se permite
defenderse de la realidad manejando con destreza la ironía,
de forma que la intensidad de las emociones que describe pierda
octanaje y sea más digerible para el lector e incluso para
ella misma.
FRIVOLIDADES
Y me coge un deseo de vivir y ver amanecer,
acostándote tarde,
que no está en proporción con la edad que ya tengo.
(Jaime Gil de Biedma, Antes de ser maduro)
Para sobrevivir, de vez en cuando
necesito dejarme seducir,
quitarme la coraza y agarrarme a la noche,
y comprarme tres pares de pendientes
un par sólo, dos euros; tres por cinco,
comprenderán ustedes que no hay duda
en cualquier tenderete de la calle;
soltar amarras a mi lado frívolo
y descargar de culpas mi conciencia
cerrar los ojos a tanto desafuero,
engañar al carnet de identidad
y jugar al amor o a cualquier sucedáneo.
Confieso que me abruma la injusticia
y mi impotencia para hacerle frente,
mas soy tan miserable que me atrevo
a exigir mi derecho a la risa, a la música,
a sentir en mi piel la caricia del viento,
a la dicha inconsciente de los actos inútiles,
a bailar por la calle con los ojos vendados,
a tomarme tres copas, a besarme con alguien.
y soñar que disuelvo en su boca las penas
y le sigo... ¡al exilio!
si fuera necesario,
al paso que me marque su andar sin objetivo,
sus ojos soñolientos, sus manos aturdidas,
su barba que a estas horas ya me araña el deseo.
Quiero reivindicar el derecho a que el mundo
me deje sonreír aunque no haya motivo
y a que fluya gozosa por mis venas la sangre.
(Madrid, 1949)
Escritora vocacional desde la infancia, no se inició
en la poesía hasta el año 93, asistiendo al taller
que por entonces dirigía el poeta Enrique Gracia Trinidad.
Ahí empezó su contacto con el verso como vehículo
para expresar cualquier tipo de alteración anímica.
Aunque en ocasiones enfoca su mirada a la sociedad que la rodea,
al dolor y a la soledad consustancial con el ser humano, su
poesía es básicamente intimista y de introspección,
desgarrada e impúdica hasta constituir un verdadero streptease
emocional a través del cual libera su desasosiego interior.
Quizá por eso, porque trabaja sobre sentimientos universales
y comunes a todos los mortales, en su poesía nos podemos
reconocer todos y tal vez ahí resida su principal atractivo;
aunque a veces es un espejo demasiado explícito en el
que no nos gusta vernos.
En el año 98 ganó el premio de poesía de
mujeres «Carmen Conde», del Ayuntamiento de Majadahonda,
con el poema Cuando Vuelvas, dedicado a su hijo Jaime, fallecido
en el 92 a los ocho años.
Su poemario La niebla del tiempo ganó el premio
Blas de Otero en el año 2010. Desde marzo
de 2012 pertenece al grupo HAZVERSIDADES POÉTICAS que
dirige Jaime Alejandre.
Tiene en preparación su primera novela: Memoria secreta
de una niña de derechas.
En Cuadernos del Laberinto también ha publicado Hazversidades
poéticas y ha participado en la Antología
de poetas contemporáneas ENÉSIMA HOJA.
VIERNES, 23 de NOVIEMBRE. 19:30 horas
Con la participación de Enrique Gracia Trinidad, Emilio
Porta y Alicia Arés.
Lugar: Asociación de Escritores y Artistas Españoles
Leganitos, 10. Madrid

Cuadernos del Laberinto presentó
"PLANTAS DE INTERIOR", el esperadísimo nuevo
poemario de ANA MONTOJO.
Enrique Gracia Trinidad destacó que la poesía
de Ana es una crónica de sí misma, lo que es lo
mismo que decir que es una crónica de toda la humanidad
ya que sus palabras plasman las experiencias más íntimas
que se encierran en todos, así como reflejan los tiempos
obscuros que nos toca vivir y siempre con una estructura verbal
perfecta. "Ana Montojo es una poeta de raza", acentuó
Enrique para definir a la poeta, y definió PLANTAS DE INTERIOR
como un libro en el que se encuentran la plena madurez, el coloquialismo
amable y eficaz, una mezcla de amor y desamor, de fatiga y de
ánimo, de tristeza y de fortaleza para resistir; un poemario
que no hace concesiones, que ataca directamente al corazón
pero que nunca se olvida de la cabeza, un poemario escrito con
un lenguaje de una difícil sencillez.
En un acto cálido, con la sala repleta de público,
Ana Montojo llegó a lo más profundo de cada asistente
cuando empezó a recitar sus poemas. Facilmente se podía
ver al público emocionado incapaz de controlar las lágrimas.
SIn duda estamos ante una poeta diáfana, cotidiana sin
una pizca de retórica y que no se pierde en los intimismos
viscerales. "Ana Montojo da buena fama a los poetas"
sentenció Enrique Gracia.
Una noche para recordar, un poemario que ya muchos lectores tendrán
como libro de cabecera.


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